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Rodrigo Solá Torino: La evolución del derecho laboral y migratorio en Argentina y su impacto en las empresas  

08 de Mayo de 2025

"El desafío actual es gestionar la movilidad internacional en un mundo cada vez más interconectado, con procesos que requieren agilidad y una visión integral."

En esta entrevista, Rodrigo Solá Torino, destacado abogado de Marval O’Farrell Mairal y experto en derecho laboral y migratorio, comparte su visión sobre la evolución de estas prácticas en Argentina, los desafíos que enfrentan las empresas en materia de movilidad internacional, y las tendencias que marcan el futuro del asesoramiento legal en estos ámbitos. Con una carrera que abarca décadas de experiencia y un profundo conocimiento del mercado, Rodrigo nos ofrece una mirada cercana a los cambios legislativos, las estrategias de negociación y la importancia de comprender la cultura empresarial en la gestión de empleados extranjeros.Argentina - Marval O’Farrell Mairal

Latin Counsel: Rodrigo, ¿qué te motivó a especializarte en derecho laboral y migratorio?

Rodrigo Solá Torino: Ingresé a Marval hace algunas décadas, mientras estudiaba la carrera de derecho. Mi contacto con laboral había sido solo a través de alguna materia cursada. En Marval me asignaron al área laboral y descubrí un mundo nuevo. El nivel de actividad era muy intenso a fines de los años 90 y cada día surgían oportunidades de trabajar en asuntos muy interesantes.

Por otro lado, el derecho migratorio no era una práctica del Estudio. Hasta principios de los años 2000, se derivaba o se tercerizaba el trabajo según el caso. Se evaluó que el nivel de los prestadores no estaba a la altura de lo que exigía el Estudio y me propusieron especializarme en la materia para hacerlo en forma directa desde Marval. Hice el trabajo de asesoramiento y gestoría por varios años y pasé a encabezar la práctica.

Siempre fueron prácticas vinculadas y que pude desarrollar en paralelo. El derecho laboral y el derecho migratorio son primos hermanos.

Latin Counsel: ¿Cómo ha evolucionado tu práctica desde que comenzaste en Marval O’Farrell Mairal?

Rodrigo Solá Torino: Tuve la suerte de hacer toda la carrera en el Estudio. Marval es una excelente escuela de formación para los estudiantes y jóvenes profesionales, probablemente la mejor en nuestro mercado, algo que incluso escuchamos frecuentemente de nuestros colegas de la competencia.

Los primeros años fueron de muchos aprendizaje y grandes oportunidades, trabajando con las distintas áreas del Estudio. Cuando ingresé a Marval había cerca de noventa abogados en todo el Estudio, menos de un tercio de nuestra dotación actual. En los años 90 se fue diseñando y construyendo un estudio full service, proyecto que derivó en el Marval de hoy. El proceso implicó crecimiento constante y la incorporación de referentes del mercado en cada práctica. La práctica laboral contaba con un socio y unos cinco o seis abogados. Hoy somos un gran equipo con más de 30 profesionales. El crecimiento fue exponencial. Dividimos la práctica en asesoramiento y contencioso laboral. También, abarcamos migratorio y seguridad social.

Tuve la suerte de vivir gran parte de ese proceso que cambió la práctica laboral y a todo Marval, pasar de la etapa "analógica" en uno de los estudios más importantes de los 90, a la realidad actual, mucho más digital y con un liderazgo indiscutido en el mercado. Hace varios años que me toca viajar a distintos eventos, y el posicionamiento de Marval en la región y en el mundo no deja de sorprenderme.

La práctica laboral se vio atravesada por estos cambios y por muchas novedades legislativas. También, hubo grandes cambios en el área migratoria. El Estudio siempre se anticipó a las tendencias y a los cambios, y nos exigió a todos los integrantes estar a la altura de las circunstancias, seguir estudiando, actualizándonos.

En asesoramiento laboral, el contacto con el cliente es una constante. Se trata de acompañar en el proceso de toma de decisiones que afectan a empleados, decisiones que impactan en un gran número de personas. Eso no cambió, o bien si cambió fue en la exigencia de mayor involucramiento del abogado externo en la toma de decisiones. Podemos hablar también de un cambio generacional y la profesionalización de áreas de recursos humanos. Al final del día lo más importante es analizar la información provista, conocer el negocio de los clientes, asesorarlos con la expertise adquirida y procurar el mejor resultado posible.

Latin Counsel: ¿Cuál consideras que es el mayor desafío que enfrentan las empresas en materia de inmigración actualmente?

Rodrigo Solá Torino: El mundo actual está mucho más conectado e interdependiente. Los movimientos de personas de un país a otro no siempre se definen con la suficiente antelación. En este sentido, muchas veces no se cuenta con el tiempo necesario para generar los documentos y completar los expedientes antes de procesar una visa o residencia. El desafío de las empresas que desarrollan actividades en varios países y precisan movilidad es gestionar la documentación requerida en corto tiempo. Por ejemplo, un expatriado que ha vivido en distintos países debe presentar certificados de antecedentes penales (apostillados y traducidos) de los países en los que vivió en los últimos años. Ese proceso puede tardar días, semanas, e incluso meses, según el caso.

En casos de traslados, no pueden dejar de considerarse los posibles efectos en materia laboral, previsional, aduanera, impositiva e incluso en derecho de familia, entre otras. Justamente ahí tenemos un factor diferenciador en Marval, ofreciendo un abordaje integral y cubriendo todos los requerimientos legales de cualquier área.

Latin Counsel: En tu opinión, ¿qué aspectos son cruciales en la negociación de desvinculaciones de ejecutivos extranjeros?

Rodrigo Solá Torino: A la hora de instrumentar la desvinculación de ejecutivos extranjeros hay varios aspectos cruciales. En primer término, la planificación, el análisis previo e integral del caso para determinar los escenarios y posibles cursos de acción. El historial del funcionario puede tener un peso relevante. Es común que los funcionarios tengan contratos de trabajo escritos y/o condiciones de expatriación. También, revisamos las prácticas y los casos anteriores, si los hubiera. Un punto de conflicto es el tema de los planes de incentivo a largo plazo.

Al momento de negociar las condiciones hay que ser claros en todos los aspectos y alcances de la propuesta, el impacto impositivo, etc. Como asesores de las compañías procuramos lograr un algo grado de seguridad jurídica, a través de acuerdos homologados ante la autoridad administrativa o judicial laboral.

Otro aspecto sensible es la protección de la información confidencial, el personal jerárquico tiene acceso a información, secretos comerciales, información respecto de los planes de la compañía y, más allá de que existe normativa protectoria que aplica aun sin acuerdo de partes, nunca está de más reforzar esas obligaciones en forma explícita.

Hay clientes que ofrecen acuerdos de no competencia y estos deben ir acompañados de una retribución acorde vis a vis el período convenido y alcance de la restricción (industria, jurisdicción, etc.).

Finalmente, cabe tener prevista la sucesión en el puesto, el traspaso de cargos, funciones y poderes, confirmar que el directorio mantenga quórum de residentes locales y trabajar para que la salida del funcionario no paralice a la compañía.

Latin Counsel: ¿Qué cambios recientes en la legislación y en la práctica migratoria han tenido mayor impacto en los últimos años?

Rodrigo Solá Torino: Hubo varios cambios que impactaron tales como: la instrumentación del RENURE (Registro de requirentes de extranjeros), el sistema Radex de carga de casos, la posibilidad de usar la plataforma TAD (Trámites a Distancia), el pago de tasas por medios electrónicos, entre otros.

La legislación migratoria no ha variado significativamente en los últimos años.

Latin Counsel: Con respecto a la importancia de las negociaciones con sindicatos: ¿cuál es tu enfoque para lograr acuerdos beneficiosos para todas las partes?

Rodrigo Solá Torino: El tema de negociación con sindicatos y representantes sindicales es muy desafiante. Muchas veces se subestima la situación y se comete un grave error. Los representantes sindicales en general están muy preparados y son expertos en materia negocial. Cuando las empresas designan de su lado a una persona con poca experiencia, están dando mucha ventaja.

En el acuerdo beneficioso todas las partes tienen que ganar, pero también ceder. No es fácil porque en ocasiones hay que tratar de "descifrar" cuál es el verdadero interés subyacente entre todos los temas que se tiran arriba de la mesa.

Es importante informarse muy bien antes de iniciar la negociación. No se puede improvisar ni ofrecer fórmulas ignorando el impacto en la organización.

Se trata también de lograr confianza de los dos lados, tratar de encontrar puntos de acuerdo y procurar soluciones que respeten los intereses de las partes cuando ello sea posible.

Latin Counsel: ¿Qué papel juega la cultura empresarial en la gestión de empleados extranjeros?

Rodrigo Solá Torino: Es fundamental. Es notorio cómo cambia el abordaje de una empresa a otra. Si bien se advierten tendencias y patrones comunes, hay notorias diferencias. La cultura empresarial es un factor decisivo a la hora de facilitar las cosas y lograr la máxima eficiencia en los procesos, o bien, por el contrario, truncar los proyectos.

Parte del rol del abogado corporativo moderno es justamente conocer la cultura empresarial, la cadena de toma de decisiones y ayudar a desarrollarlas.

Latin Counsel: ¿Puedes compartir un caso donde la terminación de un ejecutivo fue especialmente complicada y cómo lo resolviste? 

Rodrigo Solá Torino: En un caso complejo de desvinculación de un ejecutivo, estábamos trabados con la interpretación del impacto impositivo conforme normas recientes del acuerdo que veníamos negociando. Además, es muy común que, cuando uno habla de una suma bruta, el empleado escuche "neto". No había forma de avanzar.

Entonces, frente a la incertidumbre de la eventual interpretación de la autoridad fiscal, propuse que el ejecutivo asumiera el riesgo de las eventuales contingencias impositivas y mantuviera indemne a la compañía. Si él estaba tan convencido de que no había que retenerle, entonces no tendría problema en hacerlo por escrito. Era una persona solvente que podría firmar un indemnity a favor de la empresa y honrarlo. Al cliente le pareció una gran solución y se firmó de esa forma. Transcurrido el período de prescripción nunca tuvimos objeciones.

Por el lado migratorio, en un caso reciente, una clienta canadiense instalada en la Argentina consiguió una excelente oportunidad de trabajo en el extranjero. Mientras ella superaba el "período de prueba", su familia (marido e hijas) continuaron viviendo en la Argentina. Al momento de viajar advirtieron que las autorizaciones para las menores estaban en tránsito con la mudanza, adentro de un container. Por la legislación argentina, que previene el tráfico internacional de menores, no era posible para el padre salir del país y viajar solo con sus hijas. La madre no podía volver a buscarlas. Gestionar una autorización de viaje demandaba varios días entre los trámites con los escribanos, apostillas, traducciones, etc.

Aprovechando la diferencia horaria, utilizando la plataforma de trámites a distancia y con la excelente predisposición de nuestras autoridades diplomáticas y consulares, logramos que en un día contaran con el permiso que le permitió a la familia reunirse en el nuevo destino.

Latin Counsel: ¿Cuál es tu perspectiva sobre el futuro del derecho laboral y migratorio en la Argentina?

Rodrigo Solá Torino: Es interesante esta pregunta porque estamos viviendo una etapa de muchos cambios y muy revolucionarios, sobre todo en derecho laboral. A casi un año de la reforma laboral incluida en la Ley Bases, llega el momento de hacer un primer balance de los efectos de esta norma tan trascendental.

Recuerdo que, cuando organizamos la primera MAHRC (Marval Annual Human Resources Conference), tuvimos la presencia del Secretario de Trabajo que acababa de asumir en el cargo. Nuestro auditorio se llenó para escucharlo a él y a otras personalidades y expertos muy destacados.

Estamos a días de encontrarnos en la segunda edición de MAHRC, el próximo 15 de mayo, y el interés no solo no decreció, sino que se multiplicó. Tenemos récord de inscriptos para este año, todos quieren participar y sumarse al debate sobre los temas laborales que les importan a los empleadores. Es curioso que en tan poco tiempo un evento como el MAHRC se empiece a perfilar como un clásico en la Argentina.

Creo que el derecho de trabajo debe ser definitivamente protectorio, eso no se discute. Pero también debe ser moderno y adaptarse a los tiempos que corren. No comparto la aplicación irrestricta del principio de progresividad. El primer perjudicado es el propio trabajador y, sobre todo, el que no se pudo incorporar al mercado de trabajo.

La reforma de la Ley Bases fue muy positiva: reconoció otras realidades productivas que no se limitan a calificar como laboral cualquier tipo de prestación, eliminó las multas que promovían la "industria del juicio", fomentó el trabajo registrado y la baja en la informalidad, etc. La Argentina se debe también un cambio cultural para mejorar sus índices de trabajo formal, mejorar la competitividad y productividad, retener el talento, etc.

Latin Counsel: ¿Cómo influye tu experiencia en el extranjero en tu trabajo actual en la Argentina?

Rodrigo Solá Torino: He tenido la suerte de vivir en Italia un par de años cuando era joven y la influencia sobre mi lugar actual es determinante.  Tuve la oportunidad de trabajar e incorporar experiencias muy valiosas.

A mi regreso al país, toda la experiencia me permitió pensar en un cambio y me llevó a estudiar derecho.  

El contacto con el mundo diplomático también me preparó para representar a Marval en distintos foros, conferencias y eventos en todo el mundo.

Latin Counsel: Has sido profesor en varias universidades, ¿cómo crees que la educación formal influye en la práctica del derecho?

Rodrigo Solá Torino: La educación de calidad es fundamental para la práctica del derecho. Tenemos la suerte de tener una oferta muy amplia de universidades que ofrecen estudiar derecho, tanto públicas como privadas. Recuerdo que cuando empecé a estudiar en la UBA, alguien me dijo, "puede ser la mejor, depende de vos". Y luego lo comprobé, uno puede elegir a los mejores y a los más exigentes, a los académicos más prestigiosos y referentes.

Hoy claramente la carrera no termina con el ciclo de grado. Es un primer escalón. Una vez que se define la especialidad, volver a estudiar es otra gran apuesta. La especialización de verdad llega en una segunda etapa. Se pueden adquirir conocimientos más profundos y mantenerse actualizado. Marval busca esos perfiles, los altos promedios, los que siguen estudiando. No dicen todo de los candidatos, pero dice mucho. La búsqueda de la excelencia académica no se negocia, porque es el paso previo para buscar la excelencia profesional.

Tener la posibilidad de enseñar en la universidad fue una de las mejores experiencias y aprendizajes que he tenido.

¿Qué habilidades considerás esenciales para un abogado que trabaja en el área de inmigración y derecho laboral?

Rodrigo Solá Torino: Creo que lugares comunes a otras áreas, tales como la solidez profesional y la formación académica. Pero creo que también es muy importante tener habilidades blandas que te permitan relacionarte con el cliente, con la contraparte, con los miembros de tu equipo, con los empleados y con los migrantes.

Diría que una buena formación en resolución alternativa de disputas suma mucho al perfil de abogado especialista en laboral.

Latin Counsel: ¿Cómo te mantienes actualizado sobre las tendencias y cambios en la legislación laboral y migratoria?

Rodrigo Solá Torino: Hay dos planos: el individual y el del equipo. La clave está en prestar mucha atención a lo que pasa todos los días, a los temas de la actualidad. Tanto en materia laboral como migratoria tenemos personas designadas para monitorear novedades y compartirlas con el equipo. Hacen un trabajo excelente. Pero también hay otras fuentes de novedades a las que debemos prestar atención. En los eventos internacionales se discuten las tendencias y novedades. Tarde o temprano, eso también nos llega.

Latin Counsel: ¿Cuál es tu opinión sobre la importancia de la seguridad social en el contexto laboral actual?

Rodrigo Solá Torino: Creo que es el tema del momento. Hay muchas novedades con las modificaciones en obras sociales y desregulación de prestadores. Pero lo más "pesado" viene por la discusión del sistema previsional. No es un tema ideológico, es un debate que nos debemos para saber cómo vamos a encarar el futuro en una pirámide poblacional que se viene invirtiendo entre activos y pasivos. No se puede ignorar el problema.

Tenemos un bloque del MAHRC dedicado a esto, con expertos de primer nivel invitados.

Latin Counsel:  Si no hubieras elegido el derecho como carrera, ¿qué otra profesión te hubiera gustado seguir?

Rodrigo Solá Torino: Mi primera inclinación fue seguir la profesión de mi padre, que fue aviador naval. Él mismo me desalentó anticipando que el nivel de actividad y las oportunidades de desarrollo serían cada vez menores. Acertó. Entonces cursé un par de años de la carrera de diseño industrial en la UBA. Me apasionaba el diseño automotriz. Luego de la experiencia en Italia y ya de regreso en Buenos Aires comencé derecho, y también retomé diseño, porque no estaba decidido. Hasta que finalmente decanté para el derecho y acá estamos.

Latin Counsel: ¿Cuáles son tus hobbies y cómo los equilibras con tu carrera profesional?

Rodrigo Solá Torino: Soy un apasionado de los caballos en general y de los caballos de polo en particular. Me encanta ver torneos y los fines de semana también lo practico. Todo termina con un tercer tiempo o asado a la noche con los amigos.

Me gusta ver deportes de todo tipo. Veo bastante rugby, fútbol y tenis. Nunca me destaqué en los deportes, pero siempre me gustó practicarlos.

Mi "permitido" es el torneo de Lawyers Polo, que convoca a colegas de todo el mundo y se juega en sedes que van rotando por varios países y continentes. Además, el evento tiene un costado solidario, se recaudan fondos para causas benéficas.

También, me gusta leer sobre historia y actualidad. Cada tanto disfruto de alguna ópera en el teatro.

Latin Counsel: ¿Qué consejo le darías a los nuevos abogados que están comenzando su carrera?

Rodrigo Solá Torino: Los primero que les diría es que arranquen con la cabeza bien abierta, sin prejuzgar. Les recomendaría que sean artífices de sus propias carreras profesionales, que busquen el área que más les interesa, que busquen el profesional del que quieren aprender, que busquen el lugar donde quieren trabajar y que pongan todo de ellos para lograr esos objetivos.  Que aprovechen todas las instancias de formación posibles, no solo estrictamente jurídicas, están en una etapa en la que pueden aprender de todo y de todos. Al invertir tiempo y esfuerzo en construir su trayectoria profesional, estarán mejor preparados para alcanzar los objetivos que se propongan.

Latin Counsel: ¿Cómo manejas el estrés y la presión que a menudo vienen con negociaciones complejas y litigios?

Rodrigo Solá Torino: Al tener la suerte de haber comenzado mi carrera a fines de los años 90, el estrés y la presión eran moneda corriente. El cúmulo de trabajo era muy alto y constante, y el equipo contaba con un número mucho más bajo de abogados y colaboradores. Se trabajaba varios fines de semana seguidos, no teníamos descanso. Como experiencia fue extraordinaria.

Por suerte cambiaron los tiempos y hoy se trabaja de otra forma. Creo que la personalidad de cada uno es el primer parámetro para manejar el estrés y la presión, pero creo también que son temas que se pueden trabajar y aprender a manejar.

Confieso que siempre me sentí cómodo con la presión, con las metas, los tiempos y los objetivos. Quien se acerque a la abogacía corporativa tiene que estar dispuesto a altos niveles de presión y estrés, es parte del juego.

Latin Counsel: Por último, ¿qué legado esperás dejar en tu campo de especialización?

Rodrigo Solá Torino: Sinceramente no tengo grandes ambiciones al respecto. Me gusta pensar que toda la gente con la que tuve el gusto de interactuar, compañeros de trabajo, clientes, colegas de la contraparte, tengan un grato recuerdo de mi persona. A la que gente que me tocó formar, que se acuerden mí con el mismo gran afecto y agradecimiento que tengo con aquellos que enseñaron a lo largo de mi carrera.

Con nuestro gran equipo hemos trabajado en iniciativas que, en algunos casos, se transformaron en cambios concretos dentro de la legislación.

Me quedo con esos granitos de arena y el convencimiento de haber procurado honrar lo que aprendí en mi casa, y también los valores y principios que iluminan nuestra práctica en Marval: la honestidad, integridad y excelencia profesional.

marval.com



 

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