Más de 400 personas y más de 200 organizaciones de América Latina se registraron para asistir este año a la Reunión Anual de INTA en Londres, lo que subraya la fuerte presencia de la región en la conferencia global de propiedad intelectual, pese a que el evento se celebró fuera del continente americano. Esto reflejó la importancia que los profesionales latinoamericanos otorgan a la propiedad intelectual, así como su interés en intercambiar mejores prácticas con colegas de todo el mundo.
La sesión Building IP-Ready Economies: The New Currency of Foreign Direct Investments (FDI) reunió a Sabastian Gomez, Chief Representative Officer for Latin America and the Caribbean de INTA; Courtney Fingar, Senior Advisor de la World Association of Investment Promotion Agencies (WAIPA); Gustavo Morais, socio de Dannemann, Siemsen, Bigler & Ipanema Moreira; y Samuel Stone, Deputy Director, Europe, Trade, and Multilateral de la UK Intellectual Property Office. El panel analizó cómo los gobiernos y las agencias de promoción de inversiones están utilizando la propiedad intelectual para atraer inversión extranjera.
La propiedad intelectual se convierte en un factor central en las decisiones de inversión
Los inversionistas extranjeros ya no se guían únicamente por los costes laborales, los incentivos fiscales o el tamaño del mercado. Cada vez más, evalúan si un país ofrece seguridad jurídica, capacidad de innovación, talento cualificado y un sistema fiable para transformar ideas en valor comercial. En este contexto, la propiedad intelectual ha pasado de ser un área jurídica técnica a convertirse en un elemento central de la competitividad económica.
Más allá de las leyes: cómo funcionan en la práctica los sistemas de PI
Los sistemas modernos de propiedad intelectual se evalúan menos por lo que establece la legislación y más por su funcionamiento real. Los inversionistas buscan regulación predecible, concesión rápida y de calidad de derechos, mecanismos de enforcement creíbles y sistemas judiciales sólidos.
Entre las principales preocupaciones destacan:
- Estabilidad y consistencia de las políticas de propiedad intelectual
- Mecanismos eficaces de enforcement y medidas cautelares
- Protección de secretos empresariales
- Alineación con estándares internacionales
- Eficiencia de tribunales y organismos administrativos
Para industrias impulsadas por la innovación, como farmacéutica, inteligencia artificial, manufactura avanzada y servicios digitales, la propiedad intelectual constituye frecuentemente la base del valor empresarial.
Estrategias nacionales de PI y promoción de inversiones
En América Latina y otras regiones, los gobiernos integran cada vez más la propiedad intelectual en sus estrategias nacionales de innovación e inversión. La PI ya no se considera una función jurídica aislada, sino parte de un sistema económico más amplio que involucra comercio, política industrial y desarrollo tecnológico.
Las agencias de promoción de inversiones, oficinas de propiedad intelectual y ministerios de innovación deben coordinarse ahora de manera más estrecha. Los inversionistas esperan contar con un "punto único de contacto" que comprenda tanto las necesidades empresariales como el entorno de propiedad intelectual.
Lecciones de la experiencia internacional
Los países que logran atraer inversiones de alto valor suelen combinar sistemas sólidos de propiedad intelectual con estrategias institucionales coordinadas:
Singapur: la política de PI está integrada en la estrategia económica nacional y respalda activamente la atracción de inversiones.
Irlanda: una agencia de promoción de inversiones altamente eficaz ayudó a construir un centro global para industrias basadas en conocimiento.
Emiratos Árabes Unidos: la innovación regulatoria lo ha posicionado como líder en sectores digitales y de tecnologías emergentes.
Estos ejemplos sugieren que la competitividad en propiedad intelectual depende tanto de la fortaleza jurídica como de la coordinación institucional.
Equilibrios, coordinación y nuevas fronteras
Para las empresas, las principales cuestiones de due diligence siguen siendo la libertad de operación (freedom-to-operate), la fiabilidad del enforcement y la protección del know-how confidencial. Al mismo tiempo, los gobiernos exploran nuevas áreas como la financiación respaldada por propiedad intelectual para ayudar a startups y scale-ups a acceder a capital utilizando activos intangibles.
En ese sentido, las economías más competitivas son aquellas que consideran la propiedad intelectual no como una mera formalidad jurídica, sino como infraestructura económica. Para América Latina, integrar la PI en las políticas de promoción de inversiones e innovación representa una oportunidad estratégica para atraer inversión extranjera de mayor valor y basada en innovación.
Autora: Crystal Lo
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