"Argentina está en uno de sus mejores momentos históricos desde la perspectiva de la potencialidad de crecimiento económico"
Con cerca de 25 años de experiencia asesorando a compañías nacionales y multinacionales, Jorge Garnier se ha consolidado como una de las figuras más reconocidas del mercado legal corporativo en Argentina y Latinoamérica. Actualmente lidera EY Law para Argentina, práctica que ayudó a construir desde su lanzamiento en 2016 y que hoy forma parte de una plataforma regional con enfoque multidisciplinario e internacional.
A lo largo de su carrera, Jorge ha asesorado en operaciones de M&A, financiamientos, asuntos corporativos, compliance, defensa de la competencia y real estate, desarrollando además una destacada experiencia en el sector energético, particularmente en energías renovables. Antes de incorporarse a EY, trabajó durante más de 12 años en Bruchou, Fernández Madero & Lombardi y posteriormente como Senior Legal Counsel en Genneia. También formó parte de White & Case en Nueva York como International Attorney.
Profesor y director del posgrado en Asesoramiento Jurídico de Empresas en la Pontificia Universidad Católica Argentina, Jorge combina una sólida práctica profesional con la docencia y una fuerte visión estratégica sobre el futuro de la abogacía de negocios en la región. En conversación con Latin Counsel, reflexiona sobre liderazgo, transformación del mercado legal, inversión, energía, talento y los desafíos de construir una práctica regional en tiempos de cambio.
LATIN COUNSEL: Este año celebras 10 años desde la creación de EY Law en Argentina. Mirando hacia atrás, ¿cuál consideras que fue el momento más decisivo en la construcción de la práctica?
Jorge Garnier: A lo largo de este recorrido hubo diferentes momentos que podríamos decir que fueron clave para el desarrollo de la práctica; de cualquier modo, si hay un momento decisivo, creo que lo identifico al principio, en mi primera semana en la firma, cuando recibí un llamado desde Alemania de parte del número uno de la práctica de Servicios Legales a nivel global, quien no solamente me llamó para darme la bienvenida, sino para pedirme que formara mi equipo con los mejores, que buscara a los mejores del mercado, egresados de las mejores universidades y con una experiencia previa de alto nivel.
Me dejó saber que, a nivel mundial, ese era el mandato que seguía la firma en la conformación de los equipos de EY Law. Ese momento inicial me permitió entender con claridad que estaba ingresando a una firma legal de primera línea, que soportaba el negocio legal con determinación y con el objetivo de ganar mercado y posicionarnos a través de la prestación de un servicio legal de calidad.
LATIN COUNSEL: Cuando EY te propuso liderar el lanzamiento de EY Law en Argentina en 2016, ¿qué fue lo que más te atrajo del desafío y qué fue lo que más incertidumbre te generaba?
Jorge Garnier: El respaldo de una organización que en ese momento estaba integrada por 250.000 personas, y digo en ese momento porque hoy somos cerca de 400.000, la libertad de formar un equipo de la manera que yo estimara más conveniente, lo cual era un gran voto de confianza, y al mismo tiempo cierta cartera inicial de clientes, obviamente, me generaron una adrenalina enorme que me convenció acerca del proyecto y me movió a hacerlo crecer. Obviamente, hubo incertidumbres.
Al inicio, prestar servicios legales desde una Big Four no era algo a lo que el mercado estuviera acostumbrado y, naturalmente, eso me generaba ciertas dudas respecto de la sostenibilidad del negocio. Antes de sumarme a la firma, no estaba en mi cabeza que EY pudiera tener dentro suyo una firma legal con las mismas capabilities que una firma de abogados tradicional.
Fui entendiendo esto de a poco y eso me permitió jugar de igual a igual con todos los jugadores tradicionales del mercado. Hubo tantas señales positivas y claras, tanto del resto de mis socios locales como de los líderes regionales y globales, que hicieron que todo fuera confluyendo para que la práctica de EY Law pudiera crecer y consolidarse.
Está claro que el crecimiento y la consolidación de la práctica no hubieran sido posibles sin un equipo sólido en quien poder sostenerme. En este aspecto fue desde el principio fundamental el rol de mi socio Pablo Bisogno, con quien conjuntamente dimos forma al diseño de esta práctica de Servicios Legales.
LATIN COUNSEL: Argentina atraviesa un profundo proceso de transformación económica bajo el gobierno de Javier Milei. Desde tu perspectiva, ¿cómo está impactando este nuevo contexto en el clima de inversión y en la actividad legal corporativa?
Jorge Garnier: Argentina está en uno de sus mejores momentos históricos desde la perspectiva de la potencialidad de crecimiento económico. Las recientes reformas legislativas, los regímenes de incentivos como el RIGI y la apertura al mundo impulsada por el fortalecimiento de ciertas relaciones bilaterales posicionan al país en un momento que el inversor extranjero debería ver como positivo.
Obviamente, también habrá que dar al inversor extranjero cierta garantía de continuidad y de confianza interna, y ahí es donde creo que está el gran desafío. Todas estas cuestiones vienen impactando muy positivamente en nuestro negocio legal.
Tuvimos años en los que nuestro negocio pasaba mucho por procesos de liquidaciones societarias o ventas de compañías; hoy están resurgiendo con fuerza más procesos de due diligence que generalmente terminan en adquisiciones de empresas. Esto, si bien es más marcado en empresas del sector energía y minería, también se viene dando en compañías del sector tecnológico.
LATIN COUNSEL:¿Crees que el actual escenario argentino representa una oportunidad para reposicionar al país frente a inversores internacionales?
Jorge Garnier: Totalmente. Como decía antes, creo que estamos en un momento de la Argentina en el que tenemos todo para ganar; es cuestión de hacer las cosas bien y no desaprovechar las oportunidades.
LATIN COUNSEL: ¿Cómo describirías la evolución del mercado legal argentino y regional en esta última década, particularmente en relación con los servicios legales integrados?
Jorge Garnier: En 2001, cuando empecé a trabajar, la profesión era una, y hoy es una totalmente diferente. Bases parecidas, pero formas de trabajar diferentes. En algunos casos mejores; en otros, tengo dudas.
Hubo cambios que veo súper positivos y otros que me parece que hay que repensar. La tecnología viene jugando un partido impresionante y hay que utilizarla para generar más y mejores oportunidades, pero sin perder ni descuidar ni por un segundo la calidad técnica y el vínculo personal en las relaciones con nuestros clientes y equipos.
En EY Law estamos todos los días buscando mejoras de la mano de la adopción de nuevas tecnologías y procesos; lleva tiempo, pero es algo que no solamente demanda el mercado, sino que es necesario para que clientes y colaboradores quieran seguir trabajando con nosotros.
En mi caso personal, me vengo involucrando mucho en temas vinculados a tecnología legal, al punto que junto con otros abogados argentinos fundamos hace unos años ALTA, la Asociación Legal Tech Argentina, asociación civil que busca ser un motor en la difusión, generación y adopción de herramientas tecnológicas aplicadas al mundo legal.
Me gusta el ahora de la profesión, creo que estamos en un lindo momento y el desafío que veo es que los más jóvenes puedan entender que el Derecho es una ciencia social donde la generación de confianza que se crea con los clientes se construye con trabajos de alta calidad y relaciones interpersonales fuertes y duraderas.
LATIN COUNSEL: EY Law se caracteriza por un enfoque multidisciplinario junto a áreas como impuestos, auditoría y transacciones. ¿Cómo cambia esto la manera en que se presta asesoramiento legal a las empresas?
Jorge Garnier: Después de 10 años prestando servicios legales a clientes dentro de una Big Four, mi mirada es siempre integral.
Si bien somos abogados de empresas y nuestros clientes esperan de nosotros un consejo legal, el negocio de nuestros clientes va mucho más allá de lo legal, y es ahí donde creo que nosotros aportamos a nuestros clientes una mirada distinta.
La integración de equipos en EY es parte de nuestra esencia como firma multidisciplinaria. Naturalmente, al momento de evaluar una fusión desde la mirada legal corporativa, traemos a la mesa a nuestros colegas de Impuestos, que necesariamente tendrán que advertir al cliente acerca del impacto fiscal de esa reestructuración societaria o bien analizar la posibilidad de que la misma resulte libre de impuestos. Algo similar ocurre en los procesos de due diligence, donde, aparte de interactuar con nuestros colegas de Impuestos, sumamos a los equipos financieros, quienes llevarán adelante esa parte determinante de un proceso de M&A.
Las interacciones son infinitas y los ejemplos se multiplican todos los días. Hoy, por ejemplo, estamos trabajando en un proyecto minero gigante para uno de los principales jugadores de ese mercado junto con un equipo de Sustentabilidad integrado por sociólogos y expertos en recursos humanos, donde integramos trabajos de revisión y negociación contractual y temas legales regulatorios con la mirada de un equipo que analiza el impacto del proyecto desde la perspectiva social, ambiental y cultural.
Nos gusta definirnos como abogados que entendemos el negocio de nuestros clientes.
LATIN COUNSEL: Has trabajado tanto en estudios jurídicos tradicionales como in-house y dentro de una Big Four. ¿Qué ventajas competitivas aporta esa combinación de experiencias?
Jorge Garnier: Hablo todos los idiomas. De cada experiencia aprendo y aprendí muchísimo. En Bruchou hice escuela y aprendí a ser abogado de la mano de grandes maestros que me transmitieron no solo pasión, sino un rigorismo técnico superlativo y un nivel de cuidado y atención al cliente sobresaliente.
Lo mismo, pero a escala internacional, lo pude vivir cuando trabajé en White & Case en NYC. Genneia me aportó diversidad. Debo reconocer que la primera semana de trabajo no entendía nada y me sentía rarísimo, pero el paso de los meses me permitió no solo aprender mucho de energías renovables y del negocio de generación en general, sino entender que en el mundo de los negocios los abogados somos importantísimos, pero solo un eslabón más en una cadena integrada con un sinnúmero de otras personas muy valiosas.
Esas bajadas a la realidad que viví en Genneia me permitieron forjar el perfil de abogado que soy hoy como socio de EY, donde, como firma de servicios profesionales, la mirada está puesta en darles a los clientes una solución que puede venir desde lo legal, pero que también podría venir desde lo impositivo, lo contable, los procesos o una combinación de ellas.
Sin dudas, hoy soy mucho más permeable a integrar las soluciones legales al resto del negocio de mis clientes y eso definitivamente me hace mejor abogado.
LATIN COUNSEL: Tras cerca de 25 años asesorando a compañías nacionales y multinacionales, ¿qué cualidades crees que distinguen hoy a un abogado corporativo verdaderamente estratégico?
Jorge Garnier: Su nivel de especialización, sin dudas, pero aún más todavía su creatividad y curiosidad y, por sobre todo, el nivel de conocimiento del negocio del cliente; eso genera en estos confianza. Hoy la tecnología nos desafía a ser todos los días mejores y más diferenciales.
Lo común, lo estandarizado, posiblemente la tecnología va a terminar haciéndolo mejor que nosotros; lo específico, lo sofisticado, lo disruptivo es lo que va a marcar la diferencia y nos va a convertir en asesores legales estratégicos y de confianza. Si mirando a los ojos a tu cliente le decís "va por acá" y tu cliente confía, en ese momento ya te convertiste en un abogado verdaderamente estratégico; lleva tiempo, pero es alcanzable.
LATIN COUNSEL: Gran parte de tu trayectoria estuvo vinculada al sector energético y especialmente a energías renovables. ¿Cómo evalúas la evolución de ese mercado en Argentina y Latinoamérica?
Jorge Garnier: Se hizo mucho, pero aún queda bastante por seguir haciendo. En nuestro país en particular, podríamos decir que entre 2017 y 2022 fueron años en los que los proyectos de renovables tuvieron su pico. Hoy está más frenado el crecimiento de proyectos en este sector y, por otra parte, tampoco el sector es prioridad en la agenda del gobierno.
De todos modos, hay mucho recurso por explotar y muchas oportunidades. Hay un gran desafío: por un lado, la mejora en la capacidad de transporte es crucial y, por otro lado, financiamientos más atractivos para el sector podrían ser factores que, una vez armonizados, permitirían ver otra vez oportunidades de crecimiento. Un punto importante para Argentina y la región es que los principales jugadores del mercado a nivel global siguen apostando al país y a los países vecinos.
LATIN COUNSEL: Trabajaste como International Attorney en White & Case en Nueva York entre 2010 y 2011. ¿Qué aprendizajes internacionales marcaron más profundamente tu visión profesional?
Jorge Garnier: Yo ya venía bastante seteado y el tiempo en Nueva York reafirmó mi nivel de compromiso por la excelencia y dedicación a los clientes. El cliente en el centro, que es algo que hoy en EY Law tenemos como norte, es algo que en White & Case se vivía como natural e intrínseco al diseño de todos quienes trabajábamos para la organización. Tener en claro que el cliente espera de nosotros el mejor producto legal y que siempre estemos atentos para dar la respuesta que pueda necesitar.
12. ¿Qué diferencias culturales y de negocios encontraste entre el ejercicio de la abogacía corporativa en Estados Unidos y en América Latina?
Jorge Garnier: Tuve la suerte de trabajar siempre en firmas que, aun locales, se movieron con estándares internacionales; en ese sentido, no veo grandes diferencias desde la perspectiva de negocios. Quizás los americanos, a una edad más temprana, pueden ser un poco más agresivos comercialmente. Obvio que culturalmente somos diferentes, no quiero generar acá una polémica, pero al menos los latinos somos más de generar vínculos personales alrededor de los vínculos laborales. Eso por ahí allá no era tan natural.
LATIN COUNSEL: ¿Qué fue lo que originalmente te motivó a estudiar Derecho y convertirte en abogado?
Jorge Garnier: Empecé Derecho quizás con perspectiva de seguir después la carrera diplomática. Siempre me gustó mucho lo internacional, la política, Etc. Ese romanticismo del principio cambió cuando di mis primeros pasos como paralegal en el estudio Bruchou y se fue consolidando ya luego como asociado. Empecé a ver el ejercicio del derecho corporativo, en especial todo lo que hace a lo transaccional, como algo que me motivaba y donde aprendía muchísimo, y de a poco me fui apasionando.
LATIN COUNSEL: ¿Qué personas han sido más determinantes en tu desarrollo profesional y personal?
Jorge Garnier: Sin dudas, mi familia fue siempre mi punto de apoyo. Primero mis viejos, y luego mi mujer e hijos. Todos siempre vieron que lo que hago lo hago con pasión y que lo disfruto y por ello no solamente siempre aceptan, sino que acompañan y alientan.
En cuanto a mi formación profesional, aprendí principalmente con dos genios, con modalidades y formas diferentes de trabajar, pero con un celo por la excelencia y atención al cliente que me marcó mucho. En la Facultad también hubo un profesor, hoy ya fallecido, que siempre fue guía y apoyo, tanto cuando cursaba como también, y muy especialmente, una vez egresado y a lo largo de mi carrera profesional.
LATIN COUNSEL: En un entorno de alta exigencia profesional, ¿cómo logras mantener el equilibrio entre el trabajo y la vida familiar?
Jorge Garnier: Hago lo que puedo. Trato de que mis fines de semana sean 100 % para mi familia, buscando integrarme en las actividades de los chicos y evitando descuidar el disfrute con mi mujer y amigos. Me gusta invitar y recibir gente en casa, me considero un buen anfitrión y Pauli, mi mujer, me banca muchísimo con esto y con todo.
LATIN COUNSEL: ¿Cómo trabaja EY Law para atraer y desarrollar talento joven en un mercado cada vez más competitivo y cambiante?
Jorge Garnier: Capacitación, oportunidades de carrera, tecnología, beneficios, flexibilidad, etc. Es un desafío enorme que se actualiza todos los días, pero respecto del cual no podemos descansar.
Nuestra meta como líderes es que los jóvenes elijan nuestra firma para formarse y que puedan encontrar un motivo para quedarse. En el caso particular de los abogados, algo que valoran mucho trabajando en EY Law es la oportunidad de trabajar conjuntamente con otros profesionales y aportar a los clientes soluciones conjuntas.
Ver jugar conjuntamente abogados con ingenieros en sistemas, abogados con licenciados en comunicación, entre otros, es algo que a los más jóvenes les atrae y valoran. Todos estos esfuerzos se ven reflejados en el hecho de que todos los años mejoramos nuestro posicionamiento en Great Place to Work y en la bajísima rotación que tenemos como firma y como equipo de Servicios Legales en particular.
LATIN COUNSEL: Además de ser socio de EY, eres profesor y director de un programa de posgrado en la Pontificia Universidad Católica Argentina. ¿Qué te aporta la docencia a tu práctica profesional?
Jorge Garnier: Es un termómetro espectacular acerca de por dónde van los cambios en la profesión y a dónde hay que apuntar. Te orientan inmediatamente si estás quedado en el tiempo, y eso es fantástico.
En mi caso, el posgrado que dirijo está orientado a abogados jóvenes con pocos años de experiencia; ellos valoran mucho lo que los docentes les podemos contar acerca de la experiencia profesional y, para los docentes, poder de alguna manera ser formadores de la próxima generación de abogados, con todo lo que ello implica, es una gran responsabilidad. Me encanta la docencia universitaria y no dudo que cuando tenga más tiempo voy a tratar de tomar más horas todavía en la universidad; lo disfruto mucho.
LATIN COUNSEL: ¿Qué consejo le darías hoy a las nuevas generaciones de abogados que comienzan su carrera en un entorno marcado por la tecnología, la incertidumbre económica y los cambios regulatorios constantes?
Jorge Garnier: Que sean curiosos, que traten de aprender de las experiencias que les da el ejercicio profesional y no dejen de estudiar nunca.
Que se especialicen, que investiguen, que escriban, que lean libros. Todo eso suma muchísimo y te permite estar mejor preparado para poder ser un abogado que pueda dar un consejo no estandarizado, sino con valor agregado. No menciono especialmente a la tecnología porque las nuevas generaciones ya nacieron con la tecnología y está en cada aspecto de sus vidas.
LATIN COUNSEL: También has desarrollado trabajo pro-bono tanto en Argentina como en Estados Unidos. ¿Qué impacto tuvo esa experiencia en tu visión de la profesión jurídica?
Jorge Garnier: Es de esos privilegios que te da la profesión. A veces no dimensionamos la cantidad de puertas que nuestro título de abogados puede abrir.
En el trabajo pro-bono eso se ve clarísimo cuando ayudas a un asilado a obtener una visa migratoria; cuando lográs que una mamá que sufría violencia pueda mejorar la protección propia y de sus hijos con una perimetral; cuando diseñas el estatuto de una asociación civil que buscará ser agente de cambio social en comunidades socialmente marginadas, etc.
Por otro lado, aprendes a trabajar en forma colaborativa con profesionales de altísimo nivel profesional de otras firmas donde compartir el saber es el denominador común. El trabajo pro-bono es algo que sin dudas te eleva como abogado y no solo te hace mejor abogado, sino mucho mejor persona. Yo siempre les digo a los abogados que trabajan conmigo: no te pierdas el privilegio de hacer abogacía pro-bono.
LATIN COUNSEL: Fuera del trabajo, ¿qué hobbies o actividades disfrutas más y cómo te ayudan a desconectar de la exigencia profesional?
Jorge Garnier: Trato de hacer bastante deporte. Entreno tres veces a la semana, juego al tenis y al pádel y doy una mano como manager en la división de rugby de mi hijo más chico. En esos momentos descanso muchísimo mentalmente y eso me ayuda a cargar pilas para afrontar días complicados de trabajo. También soy una persona de fe y hace algunos años doy una mano organizando retiros espirituales para hombres +35 en la parroquia de mi zona; esa dimensión espiritual te ayuda mucho a balancear y tratar de poner cada cosa en su lugar, más allá de generar grandes amistades.
LATIN COUNSEL: Si no hubieras sido abogado, ¿a qué otra profesión crees que te habrías dedicado?
Jorge Garnier: Relaciones Internacionales, Ciencia Política o Periodismo, seguramente.
Suscríbase a nuestro newsletter:
Nuestra presencia en redes sociales